Neurogluten: de la mesa al cerebro

Es probable que todos alguna vez hayamos escuchado de la intolerancia que presentan algunas personas al consumo de alimentos que contienen gluten. Sin embargo, poco entendemos a qué se deben realmente los diversos síntomas que se presentan al consumir esta sustancia. Y es que las complicaciones asociadas al consumo de gluten no se limitan a un trastorno del sistema digestivo, sino que se trata realmente de una enfermedad crónica que puede afectar a múltiples órganos y tejidos desencadenando enfermedades neurológicas y trastornos psiquiátricos, enfermedades autoinmunes y un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer.

¿Pero qué es el gluten? El gluten es un conjunto de proteínas de bajo valor nutricional, presentes en las semillas de cereales como el trigo, la cebada, el centeno y en algunas variedades de avena. Su uso se masificó en la elaboración del pan debido a sus propiedades elásticas que le confieren volumen, elasticidad y esponjosidad a los panes y otras masas horneadas.

Se han descrito diversas formas en las que pueden presentarse la enfermedad asociada al consumo de gluten. La más conocida es la enfermedad celíaca, un desorden autoinmune con síntomas intestinales y de otros órganos que se presenta días, semanas o años después de la ingestión de gluten. Luego tenemos la sensibilidad al gluten no celíaca en la cual se presenta una sintomatología similar a la enfermedad celíaca, pero tardan menos en presentarse después del consumo de gluten y se asocia a menudo con sensibilidad a otros alimentos. La principal diferencia entre estas dos es que las personas con sensibilidad no celíaca son negativas a las pruebas de autoinmunidad. Y finalmente tenemos la alergia al trigo que, como su nombre implica, produce una reacción inflamatoria que afecta al intestino, la vía respiratoria y la piel, no solo debido al gluten, sino también a otros componentes del grano de trigo.

En América Latina, se estima que menos del 0,64% de la población sufre de la enfermedad celíaca. En Colombia sabemos que esta enfermedad es sumamente rara, aunque no hay estadísticas confiables por la dificultad para diagnosticar la enfermedad. De hecho, se cree que hay una gran cantidad de personas con este trastorno que se les diagnostica con síndrome de colon irritable. Sin embargo, no hay que alarmarse, esta enfermedad tiene un importante componente genético así que, si en tu familia no hay antecedentes de personas que la hayan sufrido, es muy poco probable que tú la vayas a padecer. 

¿Qué es lo que nos hace daño? Las gluteninas son una de las proteínas que dan forma al gluten y contiene la mayor parte de los productos que resultan tóxicos para las personas con predisposición genética. Esta proteína es capaz de resistir los procesos digestivos y llegar al intestino. Luego atraviesa la barrera intestinal y desde allí puede diseminarse a otros órganos; entre ellos, el cerebro. A los diversos trastornos neurológicos relacionados con el consumo de gluten se les denomina Neurogluten. Entre estos trastornos figuran la ataxia por gluten, la neuropatía periférica, la esclerosis múltiple, autismo, esquizofrenia, depresión, epilepsia, entre otros.

La ataxia cerebelosa y la neuropatía periférica son los síndromes neurológicos secundarios más frecuentemente encontrados en pacientes con enfermedad celíaca. La ataxia se describe como la falta de control muscular y de coordinación de los movimientos voluntarios al caminar o al tomar objetos que se produce cuando se presenta un afectación en el cerebelo. La neuropatía periférica es un conjunto de síntomas causados por el daño a los nervios que se encuentran fuera del cerebro y la médula espinal, se produce debilidad, entumecimiento y dolor, generalmente en las manos y los pies. 

Las alteraciones psiquiátricas y psicológicas observadas en la enfermedad celíaca han sido documentadas en muchas ocasiones. Se ha planteado una correlación entre estos dos factores no sólo porque ciertos trastornos psiquiátricos puedan presentarse en personas diagnosticadas con enfermedad celíaca, sino porque se ha descrito que la retirada del gluten de la dieta de estos pacientes puede acompañarse de una reducción drástica, e incluso de la remisión completa de los síntomas. Esto siempre y cuando el daño neurológico no sea irreversible. Así tenemos el caso de pacientes con depresión y trastornos del estado del ánimo, y pacientes con esquizofrenia, que es un trastorno mental complejo que se acompaña de cuadros de irritabilidad, dificultad para concentrarse y dormir, hasta cuadros de delirios y alucinaciones.

Para finalizar, debo aclarar que las complicaciones del sistema nervioso por intolerancia al gluten requieren una larga exposición a éste, de ahí que sean más comunes en adultos y no tan frecuentes en niños. Las personas que son diagnosticadas en la infancia, tienen menor riesgo de presentar este tipo de trastornos ya que dejan de exponerse al gluten desde el momento que son diagnosticados.

Conoce más del autor: Daniel Rojas. Estudiante de Microbiología y Bioanálisis. Universidad de Antioquia.

Referencias:

  1. Han Y, Chen W, Li P, Ye J. Association Between Coeliac Disease and Risk of Any Malignancy and Gastrointestinal Malignancy: A Meta-Analysis. Medicine (Baltimore). 2015 Sep;94(38):e1612. doi: 10.1097/MD.0000000000001612.
  2. Bermejo, A. M. (2009). Enfermedad celíaca. Alteraciones neurológicas y psiquiátricas. Bol Pediatr, 49, 146–156.
  3. San Mauro, I, Garicano E, Collado L, Ciudad MJ. ¿Es el gluten el gran agente etiopatogénico de enfermedad en el siglo XXI?. Nutr. Hosp.  2014; 30( 6 ): 1203-1210.
  4. Hernández-Lahoz C, Mauri-Capdevila G, Vega-Villar J, Rodrigo L. Neurogluten: patología neurológica por intolerancia al gluten. Rev Neurol 2011;53 (05):287-300. doi: 10.33588/rn.5305.2011372
  5. Foto por Klaus Nielsen en Pexels.com

2 comentarios sobre “Neurogluten: de la mesa al cerebro

  1. Muy interesante Daniel, el artículo nos muestra la importancia que tienen los alimentos de hoy en día en nuestro sistema neuroinmunológico. Sería interesante relacionarlo también con la parte endocrina de nuestro cuerpo.

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