Seguro has escuchado más de una vez que a las personas que sufren de depresión les dicen “échale ganas, tienes que poner de tu parte… Es que si tú no te ayudas, quién te va ayudar”, quizá tú mismo las has utilizado para decirle a un familiar, amigo, pareja, o a ti mismo. Son frases muy coloquiales, usuales, que escuchamos día a día en nuestra población, como en un intento de apoyar al otro, pero muchas veces sin saber que la causa de la depresión tiene un origen neurobiológico y no es por que la persona no le quiera echar ganas a la vida.
La depresión, en palabras sencillas, encierra una gran cantidad de emociones y sentimientos negativos como: tristeza, culpa, rabia, ansiedad, sensación de vacío, irritabilidad, además de síntomas físicos como: llanto fácil, cambios en el patrón del sueño, cambios en el apetito, comer más o menos de lo normal, problemas digestivos que no mejoran a pesar de recibir manejo médico, dolores de cabeza, también ideas o pensamientos sobre la muerte o el suicidio. Muchas veces los pacientes lo refieren como: “estoy cansado, soy culpable”, “a nadie le importo, todo es mi culpa”, “todo es mejor si me muero, así dejo de sufrir y los demás descansan de mí”. Además de intentos de suicidio que desgraciadamente son efectivos.
La depresión no es solo una deficiencia en la transmisión de serotonina y noradrenalina, esta requiere la interacción de varios mecanismos fisiopatológicos como alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, alteración de neurotransmisores, procesos inflamatorios, reducción de la neuroplasticidad y disfunción en las redes neuronales. La alteración del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, se caracteriza por una hiperactivación de estas estructuras, lo cual genera un aumento en las concentraciones de cortisol, esto se relaciona con la destrucción de conexiones sinápticas de las neuronas del córtex prefrontal, que regulan la voluntad de vivir, influye en la toma de decisiones y en la memoria.
A su vez, el estrés crónico produce un aumento de cortisol y afecta también este eje, lo cual disminuye la plasticidad neuronal, aumenta los niveles de citocinas inflamatorias y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), lo que consecuentemente genera alteraciones a nivel de la corteza prefrontal medial, el hipocampo y la amígdala, áreas involucradas con la depresión. Respecto a la alteración en los niveles de los neurotransmisores, existe una desregulación principalmente de las monoaminas (serotonina, norepinefrina y dopamina); gracias a los antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, e inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina se logra regular dichas alteraciones.
Al mencionarles todos estos aspectos neurobiológicos quiero transmitirles que la depresión NO es cuestión de no querer echarle ganas a la vida o de falta de voluntad como lo mencionan algunas personas, es un proceso que involucra alteraciones funcionales a nivel del sistema nervioso central, lo cual, se puede catalogar como una patología médica, por lo tanto, requiere un manejo integral por psiquiatría, psicología, trabajo social y apoyo familiar, para así mejorar la calidad de vida de quien padece dicho trastorno y evitar desenlaces fatales como el suicidio.
Conoce más de la autora: Carolina Vargas. Médica de la Universidad del Rosario, residente de psiquiatría de la Corporación Universitaria Remington.
Bibliografía
Dean J, Keshavan M. The neurobiology of depression: An integrated view. Asian J Psychiatr. 2017 Jun;27:101-111. doi: 10.1016/j.ajp.2017.01.025. Epub 2017 Jan 29. PMID: 28558878.
Foto por Kat Smith en Pexels.com

Que buenos aportes. Muchas gracias.
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Es bueno desmitificar la idea de que la depresión es simplemente una cuestión de falta de voluntad o de no querer echarle ganas a la vida. La depresión es un trastorno neurobiológico complejo que involucra alteraciones a nivel del sistema nervioso central y puede tener consecuencias graves como el suicidio. Es necesario comprender que la depresión no es solo una deficiencia en la transmisión de serotonina y noradrenalina, sino que también requiere un manejo integral por parte de profesionales de la salud mental y el apoyo de familia y amigos cercanos para lograr una recuperación exitosa. Por eso se debe evitar frases coloquiales que pueden minimizar la gravedad de la situación y buscar una comprensión más profunda de las causas de la depresión para poder brindar un mejor apoyo a quienes lo necesiten.
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La depresión se convierte o es el resultado de emociones y sentimientos negativos que una persona acomula en su vida, en su conciencia y corazón y también puede ser hereditaria e independiente de su origen, la deficiencia de serotonina y noradrenalina y las alteraciones del sistema nervioso central causan una desestabilidad emocional y mental de la persona. No es que la persona no quiera o no pueda, simplemente está “sumergida” en un mar de emociones y sentimientos negativos del cuál muchas veces no puede salir por las alteraciones de su sistema nervioso y eso no la convierte en responsable de sentir y expresar sentimientos de culpa e ideas de suicidio.
-Mariana Jiménez Gutiérrez
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