¿Podemos cambiar? Una aproximación a la terapia cognitivo conductual

Según el enfoque cognitivo conductual, la forma en la cual los seres humanos piensan y consecuentemente perciben, sienten y actúan, está basada en la influencia genética que han heredado (llamado temperamento) y en las circunstancias externas que han vivido; lo que se ha aprendido de los padres o figuras importantes en la infancia, relaciones con pares, circunstancias, entre otros. Así pues, lo que el individuo ha aprendido a lo largo de su vida, desde el día en que nació hasta el día de hoy, va recolectándose en su mente, convirtiéndose en creencias y en la base por la cual observa el mundo, los demás y a sí mismo.

Existe un término en la psicología cognitiva llamado esquema, el cual se refiere a aquellas ideas o teorías que se van creando a través de la experiencia con el mundo y con los pares relevantes, principalmente en la infancia. Estas ideas van a estar tan fuertes y generalizadas en el pensamiento, provocando que la manera de percibir situaciones (dar significado a los sucesos externos), sentir (emociones) y actuar, va a estar influenciado por los mismos. Algo curioso con los esquemas, es que estos se van reforzando o reafirmando a través de la misma experiencia. Veamos un ejemplo:

Manuel es un niño de cinco años, su madre le repetía constantemente que tuviera cuidado con las personas, que siempre se querían aprovechar de las cosas buenas que uno tenía y que ninguno era de fiar. Consecuentemente, Manuel creció con la idea de que las personas eran “malas” y que siempre estaba buscando hacer daño. A medida que Manuel crecía estas ideas eran reforzadas por el comportamiento suspicaz de su madre y aún más cuando su padre tuvo una aventura con su secretaria. Esta idea era tan fuerte, que sin importar la intención de la persona que se le acercaba, él siempre actuaba de manera cautelosa, evitando así relaciones profundas en donde él se viera vulnerable.

Con lo anterior, se puede observar cómo los esquemas son responsables del actuar de cada persona. Aunque es un constructo de mayor complejidad, el conjunto de todos estos esquemas va construyendo la personalidad de cada individuo. En ese orden de ideas, entonces, se puede deducir que simplemente con el cambio de esquemas, se puede cambiar así, la forma en que se percibe, se siente y se actúa. No obstante, esto no es tan sencillo como se plantea y esto es gracias a dos conceptos importantes, la economía cognitiva y las profecías autorrealizadas. La economía cognitiva se refiere a que es mucho más fácil para el individuo percibir las situaciones como siempre se han percibido y reforzar aquel esquema ya aprendido que cuestionarlo y poder implementar otro. Mientras que las profecías autorrealizadas son aquellos comportamientos que el individuo realiza con el fin de continuar reforzando sus esquemas. Ejemplificaremos dichos conceptos continuado con la historia de Manuel:

Cuando Manuel crece y consigue una pareja, como él continúa con sus esquemas (“las personas son malas y me pueden hacer daño”) este tiene comportamientos que tienden a molestar a su pareja (está siempre pendiente de cada paso que ella realiza, es celoso, hipervigilante). Una tarde, mientras su pareja iba de camino a casa, hubo un accidente de tránsito que retrasó el tiempo de llegada a dicho destino, ella envió un mensaje de texto a Manuel explicándole lo sucedido. No obstante, Manuel enseguida pensó: “me está mintiendo, se habrá retrasado porque me está engañando”, esto le hizo sentir mucha ira y decidió confrontar a su pareja apenas llegara del trabajo. Su pareja, ya cansada de los celos de Manuel, dio por terminada la relación. Ahora pues, Manuel, reforzó su esquema debido al comportamiento de su pareja, no obstante, si Manuel no hubiese interpretado la situación de dicha forma y además se hubiese comportado anteriormente tan hipervigilante, la relación hubiese continuado. En este orden de ideas, Manuel terminó percibiendo, actuando y reafirmando su esquema de “todos son malos y me van a hacer daño”.

Finalmente, como respuesta a la pregunta del título, sí es posible cambiar o modificar dichos esquemas que perpetúan conductas que a la largan provocan más problemas que soluciones. Sin embargo, esto se realiza a través de algo llamado reestructuración cognitiva, donde se identifican cuáles son esos esquemas maladaptativos, en ocasiones se señalan de dónde vienen, qué emoción y conducta los ocasionan y cómo se pueden mejorar, esto, debe ser realizado acompañado por un profesional en psicoterapia cognitivo conductual. En conclusión, el ser humano sí puede cambiar la manera de pensar y de comportarse, no obstante, esto requiere absoluta consciencia, disposición y un arduo trabajo para lograrlo.

Conoce más sobre la autora: Elisabeth Machado

Foto por EKATERINA BOLOVTSOVA en Pexels.com

Un comentario en “¿Podemos cambiar? Una aproximación a la terapia cognitivo conductual

  1. Un tema muy interesante.

    [http://imagenes.uniremington.edu.co/firmas/Jhon%20Fredy%20Castro%20Alvarez.png]

    [http://imagenes.uniremington.edu.co/firmas/Piensa_verde.png]

    AVISO LEGAL: La información contenida en este mensaje es confidencial y para uso exclusivo de la persona u organización a la cual está dirigida. Si usted no es el receptor autorizado, está prohibida cualquier retención, difusión, distribución o copia de este mensaje. Si por error recibe este mensaje, por favor reenvíelo al remitente y elimine el mensaje recibido inmediatamente. Los archivos anexos han sido escaneados y se cree que están libres de virus. Sin embargo, es responsabilidad del receptor asegurarse de ello. Uniremington Corporación Universitaria no se hace responsable por pérdidas o daños causados por su uso.

    DISCLAIMER: This e-mail and any files transmitted with it contain confidential and privileged information and are for the sole use of the intended recipient. If you are not the intended recipient we offer apology, please contact the sender by reply e-mail and destroy all copies of the original message. Any unauthorized review, use, disclosure, dissemination, forwarding, printing or copying of this e-mail or any action taken in relation to this e-mail is not authorized. Opinions, conclusions and any other information contained in this message no related with official business of the expeditor, must to be understood as personal and by no means, in no way represent the opinion of Uniremington Corporación Universitaria.

    Me gusta

Replica a John Fredy Castro Alvarez Cancelar la respuesta