La comunicación entre los humanos es fundamental para fortalecer las relaciones sociales y la tecnología ha evolucionado en respuesta a esta necesidad. Una de las herramientas más utilizadas en la actualidad es la telefonía móvil; durante sus inicios, estos dispositivos tenían pocas funciones como realizar llamadas. Con el paso de la tecnología celular analógica a la digital, se incluyeron otras funciones como: mensajes de texto (SMS), comunicaciones inalámbricas de corto alcance (infrarrojos, bluetooth), videojuegos, cámara digital, acceso a Internet, entre otros1. Además, con el tiempo, fue cambiado la forma de los celulares, pasando de los antiguos «ladrillos», a los «barras» y «plegables» de los años 1990 y 2000 (con teclado físico), hasta los actuales «slates» (de pantalla táctil y teclado virtual). Actualmente, se utilizan los smartphones, que son teléfonos portátiles que pueden cumplir funciones de una computadora, aparte de las funciones mencionadas anteriormente1.
Recientemente, el efecto de la radiación del teléfono móvil en la salud humana es tema de mucho interés y estudio, debido al aumento en el uso de teléfonos móviles a nivel mundial. Al punto que se ha considerado su exposición como un biomarcador para evaluar el riesgo de padecer alguna patología y entender el desarrollo de la misma2-3. Una de las enfermedades que puede producir esta exposición es el cáncer, que es la segunda causa de muerte en el mundo, lo que representó 8,8 millones de muertes para el 2015; y se pronostica que para el 2030 esta cifra aumente hasta en un 50-60% 4-6.
Algunos autores resaltan que la incidencia de esta patología está aumentando en un sector de la población expuesta al uso de las tecnologías electrónicas de punta 7 -12. El empleo de los teléfonos celulares se introdujo en la década de 1980, pero se hizo popular a mediados de la década de 1990 en todo el mundo, y actualmente la gran mayoría de personas usan estos dispositivos, y es el cerebro el órgano que absorbe la mayoría de los campos de radiofrecuencia. Debido a esta afirmación, se ha investigado el uso del teléfono celular como un posible factor de riesgo emergente, y específicamente su asociación con el riesgo de desarrollar glioma.
En el 2011, la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC) clasificó la radiofrecuencia electromagnética de los teléfonos móviles, y de otros dispositivos que emiten ondas electromagnéticas no ionizantes semejantes, como un «posible» carcinógeno humano (grupo 2B), al igual que los campos magnéticos de muy baja frecuencia. Recientemente, se han publicado 6 estudios epidemiológicos que informan sobre el riesgo de glioma en relación al uso de teléfonos celulares en adultos, en los que se analiza dicha relación, determinando las tasas de incidencia de glioma estandarizadas por edad y el registro de uso de estas tecnologías, y aunque la información recolectada de los pacientes fue por períodos hasta de 15 años después del inicio de uso, no tuvieron conclusiones concluyentes 13-16.
También, la radiación ionizante es un factor de riesgo establecido para tumores cerebrales. Aunque siempre se ha creído que el cerebro es un órgano altamente diferenciado, por su baja actividad mitótica que lo hace radio-resistente, estudios ocupacionales y ambientales, que incluyen sobrevivientes de bombas atómicas, ensayos nucleares, y radiación terapéutica para el cáncer y afecciones benignas, muestran una asociación entre la radiación ionizante en altas dosis y todos los tumores cerebrales. Dado que las diferentes partes del cuerpo pueden variar en su radiosensibilidad, la información con respecto a los gliomas según el tipo histológico es muy limitada. Sin embargo, algunos estudios demostraron que existe una asociación de dosis-respuesta para todos los tumores malignos primarios en el Sistema Nervioso Central. La aparición de gliomas de alto grado en sobrevivientes de bombas atómicas o de cáncer que habían recibido tratamientos de alta dosis de radiación para un cáncer primario demuestran esta asociación 17-21.
En conclusión, la exposición a estos dispositivos móviles es un biomarcador para el diagnóstico de algunos tumores cerebrales, por lo que se recomienda su uso moderado
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Foto por: SHVETS production on Pexels.com

es un articulo muy impactante a nivel de costumbres ya que la generación actual y las futuras están estrechamente relacionadas con el uso de dispositivos inteligentes como teléfonos , audífonos vía bluetooth , relojes inteligentes , portátiles , computadoras , hasta televisores y neveras inteligentes , todos estos dispositivos irradian radiofrecuencias las cuales no son malas de manera inmediata pero si pueden tener efectos negativos de manera crónica y pueden generar gliomas y ese es el problema ya que nunca estamos alejados de la tecnología y se podría decir que estamos usando estos dispositivos la mayor cantidad del tiempo , por lo cual la moderación y regulación de estos por decisión propia si podría ser beneficiarte para establecer una mejor salud en un futuro , pero aquí se contradicen las cosas ya que en vez de moderarse se estima que el uso constante de dispositivos inteligentes vaya a aumentar de manera exponencial en el futuro ya que el desarrollo e innovación de la tecnología nunca frena por lo cual podría decir que debemos buscar una forma de crear dispositivos que no irradien radiofrecuencias dañinas para nuestra salud , así que en conclusión este es un tema importante a considerar ya que si seguimos así en un futuro se van a presentar problemáticas graves para las cuales no vamos a estar preparados.
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El articulo tiende a generar atención alguna por su titulo ya que el telefono es un recurso de uso diaro y el cancer es una palabra que no es muy escuchada a diario pero todo el mundo tiene un concepto claro de esta permitiendonos conectarnos de entrada con el articulo. La comunicación humana ha evolucionado con la tecnología, la cual no solo sirve sirve para llamadas sino multiples cosas. Sin embargo, es cierto que con los años y en generaciones actuales se a visualizado el aumento en el uso de dispositivos electronicos que ademas no son solo para ambitos de tiempo libre sino para estudio y trabajo. Es impactante leer como el uso de estos ha generado preocupaciones sobre su posible impacto en la salud particularmente en el riesgo de cancer cerebral que aun no es muy conocido y no todo el mundo sabe al respecto ya que los jovenes tendemos a no prestar mucha atención a estos avisos. Concidero de gran interes los estudios respecto a esta tematica aunque como fue explicado anteriormente no hayan resultados concisos. Me parece de gran importancia el resaltar la ultima parte ya que nos habla de un uso moderado hacia los dispositivos moviles, ya que es relevante tener en cuenta que a futuro esto podra ser un problema y con mayor preocupacion que se convierta en una enfermedad comun ya que la sociedad depende de la tecnologia.
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Aquí planteas una reflexión necesaria sobre la extraña relación entre el progreso tecnológico y sus posibles efectos adversos en la salud. En un mundo cada vez más interconectado, los teléfonos/celulares han pasado de ser herramientas básicas de comunicación a convertirse en extensiones de nuestra identidad, lo que ha transformado profundamente las relaciones sociales, la cultura y el acceso al conocimiento. Sin embargo, este avance, como bien señala el texto, no está exento de riesgos.
Desde una perspectiva teórica, resulta interesante cómo la tecnología, diseñada para ampliar nuestras capacidades, también puede convertirse en un factor de vulnerabilidad biológica. La clasificación de la radiación de los teléfonos móviles como “posiblemente carcinógena” por la IARC (grupo 2B), abre una ventana de debate sobre el principio de precaución en salud pública. En este sentido, la telefonía móvil se convierte no solo en un fenómeno sociotécnico, sino también en un objeto de estudio epidemiológico y clínico.
La idea de que el uso prolongado del celular podría actuar como un biomarcador ambiental refleja una concepción moderna y compleja de la enfermedad, en la que los factores de riesgo no son únicamente internos o genéticos, sino también productos del entorno tecnológicamente modificado. Este enfoque se alinea con las visiones contemporáneas de la medicina personalizada y la salud ambiental, que buscan entender al ser humano en relación constante con su contexto físico y digital. Me resulta muy interesante ver que cada avance nos trae retos del cuidado de nuestro bienestar, ya que nos dimos cuenta que hay muchos factores externos que pueden afectar nuestra salud.
Alejandra Suarez Gómez
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Valeria Fragoso
En mi opinión este artículo explica de forma clara cómo el uso excesivo del teléfono celular podría estar relacionado con ciertos riesgos para la salud, especialmente el cáncer de cerebro. Aunque no hay pruebas concluyentes, se mencionan estudios que analizan la exposición prolongada a la radiación emitida por estos dispositivos y su posible relación con tumores como el glioma. Además, el texto invita a reflexionar sobre el uso responsable de la tecnología, recomendando moderación como una forma de prevención. Considero que es un tema muy importante que combina avances tecnológicos con conciencia sobre sus posibles efectos en la salud.
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Este artículo, me gustó mucho ya que de una forma tan clara se explica muy bien el tema, especialmente porque se incluyen estudios y datos que ayudan a entender por qué hay preocupación frente al uso prolongado del celular.
Muchos usamos el celular a diario sin pensar en las posibles consecuencias, y este tipo de contenido nos pone a reflexionar sobre nuestros hábitos, lo cual lo hace más útil más allá del dato informativo.
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