“…No deben de preocuparnos las arrugas del rostro sino las del cerebro. Estas no las refleja el espejo, pero las perciben nuestros amigos, discípulos y lectores…”
Santiago Ramon-Cajal[1]
Durante todo el ciclo de vida de los seres humanos, el fenómeno del envejecimiento como proceso natural se encuentra presente, nos establece el inicio de la muerte celular (Escobar Izquierdo, 2001), en el cual la intervención genética es del 25% y el medio ambiente del 75%, jugando un papel fundamental (Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago et al., 2012a). El envejecimiento se caracteriza por un enlentecimiento de los procesos bioquímicos, metabólicos, morfológicos y fisiológicos que desencadenan pérdida de las funciones adaptativas, y representa cambio en los aspectos personales, familiares, psicológicos, sociales y económicos (Thambisetty et al., 2010).
El proceso de envejecimiento no implica enfermedad neurodegenerativa y demencia (Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago et al., 2012b); ya que en estas enfermedades se ha observado un incremento en las lesiones celulares que se presentan durante el proceso normal de envejecimiento y se caracteriza por la pérdida de las funciones cognitivas relacionadas con la memoria, la evocación, la compresión, la orientación, la capacidad de aprendizaje y el juicio, causando discapacidad e incapacidad para la toma de decisiones y dependencia en el autocuidado (Santacruz Ortega et al., 2022).
Se ha planteado que el envejecimiento inicia entre los 60 y los 65 años, edad en la cual se observa un cambio morfológico y un declive de las funciones fisiológicas que son evidenciados por lo cambios en el estado físico, el estado de ánimo, el procesamiento intelectual, la movilidad, la percepción de estímulos, entre otros (Escobar Izquierdo, 2001).
Estos cambios, son presentados en todos los tejidos y sistemas, incluyendo el cerebro; se ha identificado una pérdida en el peso cerebral del 2% por década a partir de los 50 años, así, como cambios en el flujo sanguíneo cerebral, la concentración de glucosa, el contenido de proteínas e incremento de radicales libres (Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago et al., 2012b).
El incremento en las alteraciones iónicas y el desbalance energético causa un aumento en el calcio intracelular de la neurona postsináptica que genera disminución de la síntesis de neurotransmisores y una acumulación de proteínas neurofibrilares, pérdida del árbol dendrítico, diminución de las sinapsis, aumento de las placas neuriticas, y cúmulos de lipofuscina, lo que genera muerte neuronal, atrofia cortical e hipertrofia de la glía astrocitaria como fenómeno compensatorio (Escobar Izquierdo, 2001).
Este fenómeno de muerte celular se observa inicialmente en las neuronas de gran tamaño y axones largos, en diferentes regiones cerebrales como el diencéfalo, sitio encargado de las funciones endocrinas, control autonómico, control de las emociones, procesamiento de la información sensitiva; en el lóbulo prefrontal encargado del control de la conducta, la personalidad, la memoria de trabajo y las funciones cognitivas y en el lóbulo parietal donde se integra la información sensitiva y se genera integración con el lenguaje (Escobar Izquierdo, 2001; Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago et al., 2012a).
Los cambios cognitivos que se presentan durante el envejecimiento son variables y dependen de la reserva cognitiva, evidenciado al encontrar individuos con capacidades intelectuales conservadas y personas con presentación de síntomas de deterioro desde etapas tempranas (Alvarado García & Salazar Maya, 2014).
Las enfermedades neurodegenerativa y demencia se presentan de una forma progresiva, irreversible y generalmente van acompañadas de diversas enfermedades primarias y secundarias que afectan al cerebro (Santacruz Ortega et al., 2022). Antes del deterioro completo del paciente, se presenta una etapa en la cual hay disminución del funcionamiento cognitivo, pero se conserva la independencia, sin embargo, es considerada una etapa predictiva de la enfermedad.
Entre los factores de riesgo para padecer una enfermedad demencial, se encuentran aquellos denominados no modificables como la edad y la genética, y los modificables en los que se puede realizar acciones de prevención y control, como son las enfermedades metabólicas, cardiovasculares, sedentarismo, inactividad mental, consumo y / o exposición a tóxicos, mal nutrición, bajo nivel educativo y una red de apoyo ineficiente, que causan disminución en la reserva cognitiva(Rankin et al., 2011).
Los estilos de vida saludable adquiridos, una alimentación sana y equilibrada, ejercicio físico y estímulos cerebrales como la lectura, son importantes para la conservación de las capacidades cognitivas del individuo que permiten un proceso de envejecimiento normal (Libro Salud, Alimentación y Sexualidad En El Ciclo Vital Volumen I, n.d.).
Referencias
Alvarado García, A. M., & Salazar Maya, Á. M. (2014). Análisis del concepto de envejecimiento. Gerokomos, 25(2), 57–62. https://doi.org/10.4321/S1134-928X2014000200002
Escobar Izquierdo, A. (2001). Envejecimiento cerebral normal. In Revista Mexicana de Neurociencia (Vol. 2, Issue 4).
Libro Salud, alimentacion y sexualidad en el ciclo vital Volumen I. (n.d.).
Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago, E., Fernández-Viadero, C., Crespo Santiago Biogerontología, D., & Oria, H. (2012a). C Cambios Cerebrales en el. Abril, 12, 21–36.
Normal Patológico Dámaso Crespo-Santiago, E., Fernández-Viadero, C., Crespo Santiago Biogerontología, D., & Oria, H. (2012b). C Cambios Cerebrales en el. Abril, 12, 21–36.
Rankin, K. P., Mayo, M. C., Seeley, W. W., Lee, S., Rabinovici, G., Gorno-Tempini, M. L., Boxer, A. L., Weiner, M. W., Trojanowski, J. Q., Dearmond, S. J., Dearmond, S. J., & Miller, B. L. (2011). Behavioral variant frontotemporal dementia with corticobasal degeneration pathology: Phenotypic comparison to bvFTD with Pick’s disease. Journal of Molecular Neuroscience, 45(3), 594–608. https://doi.org/10.1007/s12031-011-9615-2
Santacruz Ortega, M. del P., Cobo Charry, M. F., Avendaño-Prieto, B. L., Mejía Arango, S., Santacruz Ortega, M. del P., Cobo Charry, M. F., Avendaño-Prieto, B. L., & Mejía Arango, S. (2022). Modelo de predicción de la demencia en adultos mayores de 60 años. Revista de Psicología, 40(2), 1021–1046. https://doi.org/10.18800/psico.202202.014
Thambisetty, M., Wan, J., Carass, A., An, Y., Prince, J. L., & Resnick, S. M. (2010). Longitudinal changes in cortical thickness associated with normal aging. NeuroImage, 52(4), 1215–1223. https://doi.org/10.1016/j.neuroimage.2010.04.258
[1] Santiago Ramon-Cajal (1852-1934). Médico y científico español, especializado en histología y anatomía patológica.

El texto se enfoca en un tema que a lo largo del tiempo se ha vuelto controversial ya que no todo el mundo le gusta la idea de envejecer aun así este sea el ciclo de la vida es por esto por lo que encuentro cierto interés por este tema.
La investigación nos permite tener una idea clara sobre el envejecimiento lo cual es un proceso natural que afecta a todos los seres humanos a lo largo de su ciclo de vida. Este proceso se caracteriza por un enlentecimiento de los procesos que son mencionados: bioquímicos, metabólicos, morfológicos y fisiológicos, lo que conduce a la pérdida de funciones adaptativas y cambios en aspectos personales, familiares, psicológicos, sociales y económicos.
Muchas veces se piensa que el envejecimiento conlleva a enfermedades neurodegenerativas lo cual en el texto es aclarado que no, poniéndonos al tanto de las afirma sobre el envejecimiento y sus efectos en el cuerpo y el cerebro brindándonos datos tales como que a partir de los 50 años existen cambios en el flujo de sangre y cambio en la concentración de glucosa cerebral. Además, se me parece de gran interés la forma en la que se expone claramente las enfermedades neurodegenerativas y como la demencia es irreversible y progresiva. Entre todos los factores se hace énfasis en el desarrollo cognitivos del paciente, lo cual es indispensable para el ser humano. Es de gran aporte del texto hacia el lector los últimos párrafos ya que hablan de un estilo de vida saludable y algunas acciones de prevención y control. Pienso que todos estos factores mencionados aportan a que el envejecimiento se desarrolle de la mejor forma sin tener tantos efectos negativos como lo puede ser la aparición de enfermedades neurodegenerativas.
Sofia Jaramillo Tamayo
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Celina Díaz
Me pareció muy interesante este escrito, debido a que nos enseñan que el envejecer es un proceso natural y no se puede huir de él, gracias por aclararnos que no necesariamente el envejecer debe tener consecuencias neuronales que los factores de riesgo varían dependiendo nuestro estilo de vida y podríamos disminuir esos factores de riesgo si decidimos cambiar nuestros hábitos, incrementar la lectura y un estilo de vida saludable, la pérdida de funciones adaptativas nos llevan a envejecer y nuestro organismo y entorno social asume las consecuencias en todo sentido, me pareció muy curioso que dijeran que el proceso de envejecimiento iniciaba a partir de los 60 y 65 ya que en lo personal desconocía de esto…yo solía pensar que una persona de 50 años ya era catalogado como alguien que estaba iniciando ese proceso de envejecimiento, también es muy interesante que el fenómeno de muerte celular se observe inicialmente en las neuronas de gran tamaño y axones largos, gracias por enseñarnos a poder envejecer de una mejor manera y saber lo que conllevaría cambiar nuestros hábitos.
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Me pareció muy interesante este escrito porque aclara muchas ideas erróneas que se suelen tener sobre el envejecimiento. normalmente se asocia esta etapa con la pérdida inevitable de memoria o enfermedades, pero aquí se explica que no todo deterioro es parte del envejecimiento normal, y que mucho depende de cómo cuidamos nuestro cuerpo y mente. Me llamó especialmente la atención que el cerebro empieza a cambiar desde los 50 años, Es interesante saber que mantener una vida activa, leer, hacer ejercicio y tener buenas relaciones sociales puede proteger nuestras neuronas y retrasar el deterioro. este tipo de información nos motiva a cambiar de hábitos y prepararnos para un envejecimiento más saludable.
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