La ansiedad es definida como la anticipación de una amenaza futura, siendo una respuesta normal y adaptativa que los seres humanos desarrollan para protegerse de acontecimientos que perciben peligrosos o estresantes, a través de la activación del sistema nervioso para la lucha o la huida. Cuando esta respuesta es excesiva y desproporcionada al estímulo generado, llega a alterar la funcionalidad y calidad de vida de quien la sufre. En este caso hablamos de trastornos de ansiedad, que son un grupo heterogéneo de trastornos mentales que se caracterizan por hiperexcitación, miedo excesivo y preocupación anudado a la sintomatología clínica característica de cada uno de ellos.
Los trastornos de ansiedad constituyen el problema de salud mental más común en todo el mundo. En el 2019, 301 millones de personas en el mundo padecían algún trastorno de ansiedad y en Colombia el 4.7% de su población se vio afectada por esta entidad. Se les atribuye un origen multifactorial, ya que resultan de la confluencia de factores genéticos, neuroquímicos, endocrinológicos, psicosociales, entre otros y su tratamiento consta de tres pilares fundamentales. El primero es la psicoeducación, que consiste en explicarle al paciente los síntomas, el curso, las causas y el tratamiento de la enfermedad. El segundo es la psicoterapia, en donde la terapia cognitivo conductual tiene el mayor respaldo científico en cuanto a efectividad. El tercero es el tratamiento con medicamentos, destacándose los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) como primeras líneas de tratamiento propuestas por las diferentes guías de manejo debido a su buena tolerancia y menor reporte de efectos adversos.
No obstante, tratamientos no farmacológicos han demostrado por medio de ensayos clínicos y algunos metaanálisis disminuir los síntomas y gravedad de la ansiedad. Por un lado, está la meditación, que cuenta con una gran variedad de técnicas como mindfulness o consciencia plena, meditación espiritual y devocional y por otro lado se encuentra la actividad física a la que hacen parte el yoga, tai chi y ejercicio físico, este último con evidencia científica más solida a su favor. Si bien se desconocen los mecanismos exactos por los cuales disminuyen la ansiedad, respecto a la meditación se ha descubierto disminución en los niveles de cortisol y catecolaminas que junto con la respiración relajada pueden disminuir los síntomas físicos como la dificultad para respirar, palpitaciones y temblores observadas en el trastorno de pánico. A nivel conductual puede servir para crear una respuesta condicionada nueva, útil en las fobias y a nivel cognitivo para detectar y cambiar las distorsiones o errores en el procesamiento de la información, como la catastrofización, inferencias arbitrarias y sobregeneralización, que se pueden encontrar en los diferentes trastornos de ansiedad.
Gracias a estudios moleculares se ha encontrado que con el ejercicio aeróbico, los tejidos periféricos como el musculo esquelético, hígado y huesos son estimulados para liberar pequeñas vesículas extracelulares que transportan moléculas de señalización entre las células y a través de la barrera hematoencefálica como las exerquinas (citoquinas, factores neurotróficos, microARN), las cuales intervienen en la respuesta al estrés neuronal, la comunicación intercelular, la plasticidad sináptica y la neurogénesis. También se han asociado otros factores biológicos en la disminución de la ansiedad como las propiedades antiinflamatorias del ejercicio, activación del sistema opioide y cannabinoide endógeno, regulación de las respuestas al estrés mediada por el eje hipotálamo-pituitario-suprarrenal (HPA), mejoramiento funcional de regiones del cerebro involucradas en la ansiedad, como el hipocampo. Por otra parte, se le atribuye a la actividad física la posibilidad de reducir la sensibilidad a la ansiedad al reproducir síntomas fisiológicos similares a los que se experimentan en los estados críticos de la enfermedad, que junto al mejoramiento que produce en la autoestima y autoeficacia del paciente, proporciona herramientas psicológicas que le permiten afrontar mejor la ansiedad.
Se puede concluir que el tratamiento de los trastornos de ansiedad va más allá del manejo farmacológico, debe ser individualizado e integral, implementando estilos de vida saludable, como el ejercicio físico, que ha demostrado efectividad como intervención temprana en el tratamiento de los síntomas leves o como terapia complementaria en síntomas moderados o graves de la ansiedad.
Conoce más acerca de la autora: Stephanie Muñoz . Médica general de la Universidad del Norte de Barranquilla y residente de psiquiatría de la Corporación Universitaria Remington.
Bibliografía
- Kandola A, et al. Moving to Beat Anxiety: Epidemiology and Therapeutic Issues with Physical Activity for Anxiety. Curr Psychiatry Rep. 2018 Jul 24;20(8):63.
- Khoury R, Nagy C. Running from stress: a perspective on the potential benefits of exercise-induced small extracellular vesicles for individuals with major depressive disorder. Front Mol Biosci. 2023 Jun 15;10.
- Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria. Global Health Data Exchange (GHDx), 2019.
- Jung YH, et al. The effects of mind-body training on stress reduction, positive affect, and plasma catecholamines. Neurosci Lett 2010; 479:138.
- Foto por Tembela Bohle en Pexels.com

Me parece que el manejo de los trastornos de ansiedad es un tema que hoy en día toda persona tiene que conocer. Es cierto que muchas personas tienen este trastorno y cada vez hay más jóvenes que lo desarrollan. Es por esto que es muy importante poder demostrar que existen tratamientos no farmacológicos. Uno de los más usados y que se mencionó en este tema, es el ejercicio físico. Me parece muy bien que se haya mencionado puesto en el caso de los jóvenes es preferible optar por la actividad física con el objetivo de reducir progresivamente este trastorno en vez de usar tratamientos farmacológicos.
Me gustaMe gusta
Resulta muy interesante profundizar el conocimiento de los trastornos de ansiedad, mostrando a la sociedad información que le permita reconocerla, tener presentes sus posibles tratamientos y maneras de ayudar a las personas que tienen estos problemas de salud mental, uno de ellos es la actividad física, la cual promueve la liberación de sustancias químicas cerebrales que mejoran la sensación de bienestar de las personas, el estado de ánimo y aumenta la confianza, dejando a un lado los pensamientos futuristas de amenaza, peligro y la hiperexitacion.
Me gustaMe gusta
Actividad física en el manejo de los trastornos de ansiedad Reseña Andres Felipe Lopera
La descripción detallada y clara sobre la ansiedad y sus trastornos, así como las estrategias de tratamiento, hacen el texto muy interesante de leer haciéndolo informativo y fácil de comprender para cualquier lector. La estructura organizada y la utilización de un lenguaje claro y preciso permiten una lectura fluida y agradable, facilitando la asimilación de la información compleja sobre un tema tan relevante como los trastornos de ansiedad. El texto nos proporciona estadísticas actualizadas y contextualizadas, ofreciendo un punto de partida para comprender la magnitud del problema a nivel mundial y específicamente en Colombia. La explicación de los enfoques de tratamiento, incluidos los no farmacológicos como la meditación y la actividad física, le dan mucho valor al texto y me ayuda a mi como lector a seguir enganchado en la lectura. El análisis de los mecanismos biológicos y fisiológcos que respaldan la eficacia de las intervenciones no farmacológicas, como la liberación de exerquinas a través del ejercicio aeróbico, contribuye a fortalecer la comprensión de cómo estas estrategias pueden influir positivamente en la ansiedad. Fue un texto muy claro el cual me enseño más sobre la ansiedad que es un tema muy complejo en la salud mental. Gracias
Me gustaMe gusta
La ansiedad, es más que “estar estresado”, afecta la capacidad de ser funcional en la vida diaria de la persona. Hay diferentes trastornos de ansiedad y son el problema de salud más común en todo el mundo, y pueden ser tratados con tratamientos farmacológicos, sin embargo, tratamientos no farmacológicos, como la meditación o la actividad física, han mostrado beneficios, lo cual es importante ya que se ve que el tratamiento de la ansiedad puede ir más allá de los fármacos, lo cual nos puede llevar a la pregunta, ¿qué tanto se implementa o saben de esto los pacientes que padecen trastornos de ansiedad?, ¿o ven los fármacos como su único tratamiento?
Me gustaMe gusta