El embarazo y el puerperio implican numerosas adaptaciones fisiológicas que posibilitan el desarrollo y supervivencia de la descendencia. Cambios cerebrales caracterizan el cerebro femenino durante este período, produciendo variaciones estructurales y funcionales que acompañan a adaptaciones comportamentales fundamentales, estimulando el paso de un ser con necesidades autodirigidas a ser un individuo responsable del cuidado de otra vida. Estos cambios están dados por una interacción entre factores hormonales y ambientales.
A nivel celular, los eventos que tienen lugar son de amplio alcance, incluidas varias formas de plasticidad neural, neurogénesis, remodelación sináptica y cambios (aumentos y/o disminuciones) en la morfometría dendrítica, densidad de espinas y densidad astrocítica. La red materna resultante involucra múltiples sistemas corticales, límbicos y sensoriales que interactúan para apoyar diversas formas de comportamiento materno. Interesantemente, muchas de las regiones de esta circuitería materna están enriquecidas por receptores de oxitocina, el cual es un neuropéptido que juega un papel clave en el vínculo madre-hijo
Estudios como el de Hoekzema et al. en el 2017 nos han proporcionado mayor comprensión sobre las regiones cerebrales específicas afectadas en el embarazo y en el posparto. Áreas identificadas en este y otros estudios incluyen hipotálamo, amígdala, núcleo accumbens, diferentes áreas corticales e hipocampo; resaltando que, estas dos últimas áreas se han relacionado estrechamente con el desempeño cognitivo.
Aproximadamente, el 80% de las nuevas madres informan experiencias subjetivas de deterioro cognitivo en toda la transición a la maternidad. Estas disminuciones autoinformadas abarcan una variedad de dominios cognitivos, incluyendo problemas de memoria y concentración. Diferentes metaanálisis han sintetizado evidencia de cambios cognitivos a lo largo del embarazo, revelando disminuciones constantes de la memoria, más evidentes en el tercer trimestre. Diferentes estudios en modelos animales y en humanos han caracterizado una trayectoria de renormalización cognitiva, con decrementos cognitivos iniciales al final del embarazo y al comienzo del posparto, seguidos de recuperación cognitiva en el momento del destete. Varios estudios han demostrado que, en comparación con las ratas vírgenes, las ratas madres muestran deterioro de la memoria espacial al final del embarazo y en el período del posparto temprano y, un mejor rendimiento de la memoria, aprendizaje social y reducción de la ansiedad y el estrés después del destete. La literatura emergente en humanos también indica una trayectoria cognitiva similar. Los estudios que muestran disminuciones cognitivas en el posparto examinan a las madres entre los 3 y los 8 meses posparto. Por el contrario, los estudios que informan mejoras cognitivas examinan a las madres un año o más después de dar a luz, teniendo en cuenta que estos son los tiempos promedios para el destete.
Importante para comprender la cognición, saber el papel crucial del hipocampo en las habilidades de memoria, el cual muestra una reestructuración dramática a lo largo del período periparto tanto en humanos como en roedores. Por ejemplo, en ratas, la neurogénesis (generación de nuevas neuronas) del hipocampo disminuye durante el período posparto temprano, seguido de una mayor potenciación del hipocampo a largo plazo y una mejor memoria dependiente del hipocampo después del destete, alineándose con la trayectoria cognitiva en la madre. De manera similar, en los humanos, el hipocampo muestra reducciones en la materia gris a lo largo embarazo y aumentos posteriores en el período posparto.
Sin embargo, este tipo de adaptaciones cerebrales, van a estar muy influenciados por factores ambientales. Por ejemplo, la falta de sueño, el estrés, la fatiga, y cambios emocionales podrían magnificar la pérdida de memoria en momentos de la gestación y posparto descritos anteriormente. Esta “amnesia del embarazo” es importante conocerla, así como también divulgarla, para que toda mujer esté preparada y enterada de estos cambios cerebrales, haciéndose necesario futuras investigaciones que posibiliten determinar el impacto de dicha amnesia en la calidad de vida de las mujeres gestantes.
Conoce más de la autora: Johanna Gutierrez. Bióloga, Magister y doctora en Ciencias Básicas Biomédicas con énfasis en Neurociencias.
Bibliografia
Barha CK, Galea LA. The maternal ‘baby brain’ revisited. Nat Neurosci. 2017 Jan 27;20(2):134-135. doi: 10.1038/nn.4473.
Hoekzema E, Barba-Müller E, Pozzobon C, Picado M, Lucco F, García-García D, Soliva JC, Tobeña A, Desco M, Crone EA, Ballesteros A, Carmona S, Vilarroya O. Pregnancy leads to long-lasting changes in human brain structure. Nat Neurosci. 2017 Feb;20(2):287-296. doi: 10.1038/nn.4458.
Orchard ER, Rutherford HJV, Holmes AJ, Jamadar SD. Matrescence: lifetime impact of motherhood on cognition and the brain. Trends Cogn Sci. 2023 Mar;27(3):302-316. doi: 10.1016/j.tics.2022.12.002.
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