¿Quién no se siente inspirado con un abrazo de mamá? Más allá de como sentimos el amor materno, hay un trasfondo a nivel neurológico que previene resultados psicopatológicos en especial en la edad temprana de la vida: niñez y adolescencia.
La infancia es la etapa más importante para el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas por el alto grado de plasticidad cerebral que facilita la adaptación al medio y el aprendizaje. Siendo de especial interés, los factores negativos como la adversidad en la vida temprana que ha demostrado consecuencias del aprendizaje y socio-emocionales, aumentando el riesgo de trastornos en la salud mental en los espectros de internalización y externalización.
La adversidad en la vida temprana es la consecuencia de la exposición a violencia verbal, física y sexual, la cual altera el correcto desarrollo de mecanismos neurobiológicos y mediados por estrés. En ocasiones, el niño termina adaptándose a este medio negativo, sin embargo se crean consecuencias a largo plazo asociándose en la edad adulta a trastornos mentales basado en una alteración del circuito fronto-amigdalino por hiperestimulación de la amígdala cerebral y produciendo más reactividad a los hechos negativos, generando desde la edad temprana un factor de riesgo.
Los niños que son privados de la libertad o de la interacción psicosocial como los que tienen crianzas institucionales, la mitad de ellos tienen algún trastorno psiquiátrico: Estrés postraumático en su adolescencia, abuso de sustancias psicoactivas, trastorno de déficit de atención e hiperactividad, autismo y apego desinhibido. Además, alteraciones en las funciones cognitivas como capacidad lingüística reducida y retrasos en el neurodesarrollo.
Es por esto que se ha fomentado en las últimas décadas la crianza respetuosa, evitando los golpes o los castigos extremos para nuestros niños. También se han generado entornos seguros e involucrado a los entes territoriales con políticas de salud pública para evitar los trastornos psiquiátricos por adversidad temprana en la vida, para darles a nuestros niños crianzas basadas en amor y respeto. Por eso siempre el amor de mamá cae muy bien, hasta para el neurodesarrollo.
Conoce más de la autora: Stefania Osorio Ruiz. Médico general y residente de pediatría de la Corporación Universitaria Remington.
Bibliografía
Wade, M., Wright, L., & Finegold, K. E. (2022). The effects of early life adversity on children’s mental health and cognitive functioning. Translational Psychiatry, 12(1), 244. https://doi.org/10.1038/s41398-022-02001-0
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