Los trastornos alimentarios son enfermedades psiquiátricas graves que se asocian con numerosos resultados negativos, incluidas complicaciones médicas y alteraciones en el funcionamiento cognitivo, emocional y social. El manual diagnóstico y terapéutico, reconoce tres diagnósticos principales: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastorno por atracón.
La anorexia nerviosa tiene una prevalencia vida de 0.8% en las mujeres adolescentes, se caracteriza por una restricción dietética con el fin de mantener un bajo peso, la restricción consiste en cambios conductuales que limitan la ingesta de alimentos como saltarse comidas, evitar alimentos, reglas específicas sobre lo que se debe o no se debe comer y se asocian a una sobrevaloración de la forma/peso corporal, insatisfacción corporal y preocupaciones por el peso. La insatisfacción corporal puede ser del tamaño y/o la forma del propio cuerpo o partes del cuerpo, por ejemplo el estómago.
La bulimia nerviosa tiene una prevalencia vida del 2% en mujeres, se caracteriza por atracones de comida, que es el consumo de una gran cantidad de alimentos en un período corto de tiempo (por ejemplo, 2 horas) y una sensación de falta de control sobre la comida durante el episodio de atracones, seguido en muchos casos de conductas compensatorias que son comportamientos inapropiados para compensar los alimentos consumidos y evitar el aumento de peso, como vómitos autoinducidos, abuso de laxantes, diuréticos u otros medicamentos; ayuno o ejercicio excesivo.
El trastorno por atracones se caracteriza por atracones, pero en ausencia de conductas compensatorias, estos tiene una una prevalencia hasta 1,9% vida según datos de la Organización Mundial de la Salud y se asocian a alimentación emocional, sobrevaloración de la forma/peso del cuerpo, insatisfacción, problemas de peso y restricción dietética.
La etiología de estos trastornos tiene una relación bidirecional entre influencias biológicas, psicológicas y socioculturales, hasta la fecha se han identificado algunos polimorfismos genéticos que explica la vulnerabilidad biológica individual, que puede llegar a interactuar con factores ambientales para desarrollar la enfermedad. Dentro de los factores ambientales y socioculturales con mayor asociación a los distintos trastornos de la conducta alimentaria se encuentra la idealización de la delgadez y en ella la exposición mediática, la presión por la delgadez, internalización de ser delgado y las expectativas de delgadez.
Como podemos ver, los trastornos de la conducta alimentaria son multifactoriales y requieren un abordaje integral y multidisciplinar por distintas especialidades para lograr intervenciones oportunas efectivas y eficaces, que lleven a la recuperación de los pacientes.
Conoce más sobre el autor: Lina Patricia Carreño.
Bibliografía
Culbert, K. M., Racine, S. E., & Klump, K. L. (2015). Research Review: What we have learned about the causes of eating disorders – a synthesis of sociocultural, psychological, and biological research. Journal of child psychology and psychiatry, and allied disciplines, 56(11), 1141–1164. https://doi.org/10.1111/jcpp.12441
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