Depresión materna y alteraciones del desarrollo psicomotor en niños

Se ha descrito que la depresión materna es un factor de riesgo para que se presenten alteraciones en el niño a nivel del desarrollo psicomotor (DSM), esta se ha convertido en un problema de salud pública, que afecta el bienestar y la calidad de vida de las mujeres y de sus familias; sin embargo, debido a la estigmatización que todavía existe de este trastorno, muchos de los afectados no reconocen su enfermedad y no buscan tratamiento.

El mecanismo por el cual esto podría ocurrir (depresión materna – alteración DSM) es debido a que los síntomas de la depresión interfieren en la habilidad para establecer vínculos de relación adecuados entre la madre y el niño, dificultando la interacción y la comunicación entre ambos. Este vínculo a temprana edad es influyente en la salud mental del niño, por tanto, si este es el resultante de una experiencia en la cual no se encuentra satisfacción, alegría, intimidad y no se da de forma continua podría resultar perjudicial para la relación madre e hijo, teniendo en cuenta también que en los episodios depresivos una persona suele tener dificultades para realizar actividades tanto laborales, sociales como domésticas.

El DSM durante los primeros años de vida depende de la calidad de la estimulación que el niño recibe de su entorno: familia, comunidad, sociedad como se encuentre este. Dicho desarrollo en la primera infancia, es un determinante de la salud, el que las autoridades públicas y económicas entienden con más facilidad, debido a que un mejor desarrollo en esta etapa, no solo significa una mejora en la salud y la calidad de vida, sino también la existencia de una fuerza de trabajo más productiva, la reducción de costos en recuperación, como en otros componentes de la red de seguridad social.

Se reflexiona sobre la necesidad imperiosa de evaluar la efectividad de las intervenciones en salud mental que se realizan a nivel general, tanto en atención primaria como en otros niveles de salud, teniendo como prioridad mejorar las políticas públicas enfocadas a la población materno- infantil, de manera que el apoyo que se le brinde a estas personas en su ciclo vital sea de gran aporte para resolver sus dificultades y necesidades. Igualmente se recomienda realizar mayor énfasis en la optimización de intervenciones que permitan mejorar el vínculo madre e hijo, puesto que es un factor fundamental para el desarrollo infantil; así mismo evaluar si las pautas con las cuales se pretende conocer el tipo de vínculo entre la diada madre- hijo son efectivas para el diagnóstico.

Con la pandemia, se aumentó la importancia de la salud mental, esto debe incluir la valoración en todos los ámbitos del conocimiento, la creciente necesidad de incluir los posibles trastornos en salud mental durante el periodo perinatal, buscando una detección temprana, atención e impactando a mejores resultados para el binomio madre- hijo. Desde el mismo momento del embarazo se hace necesario identificar a las mujeres con antecedentes y/o potenciales para depresión y así poder prevenir y evitar complicaciones y las secuelas posteriores que llevarían a un alto costo económico y social para el sistema de salud.

Autores: Aníbal Arteaga- Cindy Luque

Referencias.

Universidad Alberto Hurtado. Estudio de Revisión y Sistematización de la Literatura disponible sobre Medición del desarrollo Infantil entre 0 y 72 meses de edad. Universidad Alberto Hurtado; 2009.

Podestá L. L, Alarcón AM, Muñoz S, Legüe C. M, Bustos L, Barría P. M. Alteración del desarrollo psicomotor en hijos de mujeres con depresión posparto de la ciudad de Valdivia-Chile. Rev Med Chil [Internet]. 2013; 141(4):464–70. Disponible en: http://www.scielo.cl/pdf/rmc/v141n4/art07.pdf

Foto por Rose Dudley en Pexels.com

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