Los microARNs pueden llegar a ser uno de los biomarcadores más importantes para dar cuenta de los procesos fisiopatológicos de la esclerosis múltiple, además de poder establecer un diagnóstico de forma precoz y realizar un adecuado seguimiento del tratamiento y la discapacidad asociada a la enfermedad.
La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria del cerebro y la médula espinal. Afecta principalmente a los adultos jóvenes entre los 20 y 40 años, es ocasionada por la interacción entre factores de riesgo como la susceptibilidad genética y desencadenantes ambientales, los cuales no son totalmente claros hasta el momento. Estos factores de riesgo inducen que el sistema inmune, el cual es el encargado de protegernos de infecciones y tumores, genere una respuesta inmune anormal, ocasionando que las células de la defensa destruyan la mielina (sustancia grasa que recubre los axones del cerebro y medula espinal), posteriormente destruya los oligodendrocitos (células encargadas de producir la mielina) y por ultimo pueden generar destrucción de los axones neuronales (parte de la neurona por donde se transmite la información).
Para detectar y estudiar las enfermedades que nos afectan, son muy importantes los biomarcadores. Estos son cambios fisiológicos que se dan en el cuerpo y dan cuenta de procesos biológicos a nivel de células, tejidos y órganos. Un biomarcador muy usado en la esclerosis múltiple son las bandas oligoclonales o anticuerpos que ingresan al cerebro y se pueden detectar en líquido cefalorraquídeo, las cuales son utilizadas como ayuda para establecer el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad. Los anticuerpos contra acuaporina 4 (proteína presente en una célula del cerebro conocida como astrocitos) permiten establecer un diagnóstico diferencial entre esclerosis múltiple y la neuromielitis óptica. Los anticuerpos contra el virus John Cunningham o JC, estos aportan información sobre la leucoencefalopatía multifocal progresiva (efecto adverso de ciertos medicamentos). Actualmente se estudian nuevos biomarcadores como los microARNs que poseen evidencia para establecer un diagnóstico oportuno de la enfermedad, dar cuanta de procesos patológicos, así como monitorizar la evolución del tratamiento y de la discapacidad.
Los microARNs son pequeños ARN no codificantes para proteínas, estos logran regular la producción de proteínas mediante la unión a secuencias complementarias de un ARN mensajero. Cada célula del cuerpo tiene una información genética codificada en el ADN, esta es decodificada por medio de los ARN mensajeros que llevan un mensaje y es traducido a proteínas para establecer la estructura y la función de cada célula, tejido y organismo. Los microARNs no producen proteínas, pero logran interferir estos mensajes (ARN mensajero) regulando el desarrollo y proliferación celular en los diferentes sistemas del cuerpo como el sistema inmune y el sistema nervioso. El aumento o disminución de los microARNs está asociada con el desarrollo de múltiples patologías, entre ellas la esclerosis múltiple, ya que se ha evidenciado que regulan la respuesta de las células del sistema nervioso y sistema inmune para el ataque de la mielina y ademas están implicados en la comunicación del cerebro con la sangre periférica para el desarrollo de la enfermedad.
Bibliografía
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